lunes, 21 de octubre de 2013

CELIA DENCHE (4º ESO)



PIRAGÜISMO 

 ¿Cuál es el deporte que practicas? ¿Por qué?
Hago piragüismo. Me apunté por casualidad. Estaba en las orillas del  río viendo una exhibición de aviones y me ofrecieron probar unos días. Después de eso, conocí  gente allí y estaba cómoda. Al principio no lo hacía por competir, el piragüismo es un deporte divertido, sobre todo en verano.

¿Cuánto tiempo llevas practicándolo?
Me apunté en el verano entre cuarto y quinto de Primaria, con 10 años. Por lo tanto, llevo ya 5 años allí.

Y a la semana le dedicas…
Depende. Pero suelo ir lunes, miércoles, viernes y sábado, cuando puedo, de 4 a 7, 12h a la semana.
 
Hasta ahora, ¿cuáles son los logros que has conseguido?
En todos los años que he estado, he ganado cinco medallas nacionales.
  • Subcampeona en la copa de España Jóvenes Promesas, 3000mts, k-2 mujer, infantil B, el 2 de julio de 2011.
  • Subcampeonas en la copa de España Pista Jóvenes Promesas, 1000mts  k-4 mujer infantil, el 31 de julio de 2011, en Trasona.
  • Primeras en el  campeonato de España Pista Jóvenes Promesas, mujer infantil k4 1000mts, el 28 de julio de 2012, en Pontevedra.
  • Tercera en la copa de España 1000mts cadete k4, en mayo.
  • Subcampeona en la maratón de Aranjuez 12 km, el 15 de junio de 2013.
  • Y, a parte, las medallas de Extremadura.

¿Dónde entrenas?
En la parte del río que está en frente de la granadilla, donde hay un “pabellón”.

¿Complementas el piragüismo con algún otro deporte?
El piragüismo es un deporte que necesita complementarse con otros para mejorar. Además de hacer piragüismo, hay que correr, hacer gimnasio…también es bueno nadar.

Y anteriormente, ¿has hecho otros deportes?
Sí. He hecho bailes regionales, tiro con arco y baloncesto, pero sólo encajé aquí.

domingo, 20 de octubre de 2013

Agujetas. ¿Qué son y cómo evitarlas?

El otro día escuché que una de vosotras comentaba el falso mito sobre las agujetas: "Se quitan con agua con azúcar". 
Comentando que es una creencia ya pasada de moda, y que no todo lo que decían las abuelas, aunque sabias de por sí, era cierto.
Este es un mito muy habitual, pero que ya es hora de derribarlo.

CONCEPTO

El nombre de agujetas procede de la percepción que se tiene cuando las padecemos, ya que tenemos la sensación de que se nos están clavando agujas en el músculo. Además, hasta hace unos años se creía que se debían al ácido láctico que se libera normalmente durante el ejercicio y que al enfriarse el músculo tras el entrenamiento, se solidificaba y cristalizaba, haciendo que estos “cristales” se clavaran en las fibras musculares.
 Dado que el ejercicio hacía disminuir el dolor, se entendía que el calor producido por el músculo hacía que los cristales se deshicieran. Sin embargo, hoy en día se sabe que esta teoría tan extendida es falsa ya que el ácido láctico no se cristaliza a temperatura corporal.
  
CAUSAS

En realidad, las agujetas están producidas por un sobreesfuerzo de la musculatura que provoca micro roturas fibrilares (en las células musculares), lo cual da lugar a una reacción inflamatoria en el músculo afectado. El dolor característico es producido por la rotura celular, de manera que los elementos del interior celular se vierten al exterior.
 Entre estos elementos hay iones de calcio y de potasio que son muy irritantes y muy dolorosos, lo que pone en marcha un mecanismo de inflamación, que llega a su punto álgido entre las 24 y las 48 horas después la realización del esfuerzo.
Asimismo, el dolor que aparece atiende, según los expertos, a dos razones: que la fibra muscular es débil y no es capaz de sostener el nivel de ejercicio, o bien porque se realiza un trabajo muscular cuando se está desentrenado y la fibra no es capaz de soportarlo.
 Las zonas más afectadas por este dolor son las uniones musculares y los tendones cerca de las articulaciones, puesto que es la zona musculotendinosa donde existen más fibras musculares débiles y más tensión. De esta forma, las agujetas acaban con las fibras débiles, y las que consiguen aguantar la presión se vuelven más fuertes.
 Las agujetas, aunque muy molestas y dolorosas, son también beneficiosas para nuestro cuerpo puesto que se convierten en un estímulo para nuestro organismo ya que provocan la creación de nuevas fibras en el músculo que se ejercita
  
PREVENCIÓN

Las agujetas son parte de un proceso de adaptación muscular, por lo que lo único que se puede hacer para evitarlas es practicar ejercicio de forma progresiva. Muchos especialistas sugieren que la realización de ejercicios de calentamiento antes de lanzarse a la práctica de un deporte puede minimizar su aparición, pero lo cierto es que está teoría no está garantizada.
Por ello, si no se está en forma, hay que evitar que las primeras sesiones de entrenamiento sean muy intensas. En general, debemos evitar los aumentos bruscos de intensidad del ejercicio, tanto si se está en forma como si no.
Cuando un deportista baja su nivel de entrenamiento, muchas fibras musculares se atrofian, por lo que cuando comienza el entrenamiento las partes más débiles se rompen, se hace una selección de las mejores, como tenemos millones de fibras en cada músculo no hay problema.
De modo que para combatir las agujetas lo mejor es hacer justamente el ejercicio que las provocó (abdominales, estiramientos, etc.), de un modo gradual y sin hacer un sobreesfuerzo, sobre todo para las personas que lleven mucho tiempo inactivas.
Con respecto a la alimentación, los expertos señalan que tampoco parece tener una influencia clara en la aparición o no de agujetas el tipo de alimentos que se ingieran antes o después de practicar deporte.
Lo mismo ocurre con la conocidas “recetas caseras” como el bicarbonato o el agua con azúcar, dos remedios populares tan largamente usados para evitar o combatir las agujetas, que pueden, en el mejor de los casos ayudar a que quien las sufre se hidrate algo más, pero no para evitar los temidos pinchazos.
Sin embargo, a pesar de que no se conoce ningún tratamiento ni medicación que termine con las temidas agujetas, los especialistas sí señalan una serie de pautas que pueden seguirse para aliviar sus síntomas.
En el caso del frío, éste sí es un buen antídoto para bajar la inflamación y puesto que en las agujetas se produce este síntoma, a veces basta con echar agua fría, o bien sumergir la articulación o la zona debilitada en una palangana con agua y algo de hielo.
También son recomendables los ejercicios de estiramiento, que deben realizarse nada más terminar la práctica deportiva, ya que activan la circulación sanguínea por lo que la sangre que llega al grupo muscular mueve la que se encontraba “atascada” en el músculo y, además, barre los productos de desecho (entre los que se encuentra el lactato) producidos por la práctica de ejercicio.
 En cuanto a la dieta diaria, cabe destacar que si bien algunos deportistas cuidan su alimentación y toman frutas ricas en magnesio y potasio, como plátanos y aguacates, tampoco en este caso existe base científica para creer que el régimen alimenticio de un deportista influya en su propensión a tener más o menos agujetas tras un duro trabajo físico. Sin embargo, sí es cierto que una alimentación sana y equilibrada siempre es beneficiosa para el organismo.

 CONCLUSIÓN
           
Concluyendo podríamos decir que las agujetas son aquellos dolores musculares de aparición tardía tras un entrenamiento (dos o tres días). El ejercicio que supera nuestro umbral de entrenamiento rompe las fibras musculares (microroturas) que provocan una inflamación del músculo y, por tanto, dolor. 
Existen varias teorías (desgarros musculares, roturas en el tejido conjuntivo o espasmos musculares), pero lo que parece más claro es que su dolor debe tratarse como una inflamación corriente, es decir, frío local  y estiramientos estáticos. También es muy bueno la continuidad con el ejercicio físico, eso sí, más moderado, al día siguiente, con el objetivo de aumentar el flujo sanguíneo y aportar mayor cantidad de sangre a la zona "lesionada" para su mejor y más rápida recuperación.


jueves, 17 de octubre de 2013

María González Plata (1º de Bachillerato)



FLAMENCO


-Nacimiento: 17/09/1997

-¿Cómo te introdujiste en el mundo del flamenco?:
A los 3 años, mi madre, que es aficionada a este arte, me apuntó en la asociación del barrio donde vivo, pues se daban clases de flamenco,  y desde entonces, comencé a formarme e interesarme por este mundillo.

-¿Qué te atrae del flamenco?:
A quién verdaderamente le atrae este mundo,  sabe, que es el duende del flamenco lo que nos mantiene unido a él, y en mi caso, necesito practicarlo semanalmente para sentirme motivada y viva.

-¿Qué te motiva para seguir practicándolo?:
Principalmente, me encanta el flamenco, verlo, practicarlo, y todo lo que tenga que ver con ello, otro de los motivos, es mi familia, pues son seguidores de este mundo y cuento con su apoyo en todo momento. Además de esto,  mis compañeras son un motivo para desear que lleguen los días de ensayo con gran entusiasmo pues tengo un vínculo muy especial con ellas ya que nos conocemos desde pequeñitas y tenemos en común ese duende.

- A lo largo de tu trayecto  ¿Quién te ha formado y qué destacarías de cada uno de ellos?
En mis inicios, comencé  con Marina, la bailaora que impartía clases en mi asociación, de ella aprendí sobre todo el saber estar, pues era bastante estricta con eso. Estando aún con ella, se me ofreció la oportunidad de dar clases extras con uno de los mejores bailaores extremeños, Jesús Ortega, que aunque sus clases costaban más dinero merecían la pena, aprendí mucho en poco tiempo. Después de Marina, vino otra profesora a mi asociación con la que estuve un año, Eva Soto, otra gran bailaora extremeña, de ella tengo que destacar sobre todo sus pies y brazos, su formación, es muy estricta con sus alumnos, algo que a mí me encanta de un profesor. Finalmente, sigo en la asociación donde empecé pero con otra profesora, Isabel García, de ella me llevo mucho, pues es con la que más tiempo he estado, y de la que más he aprendido, es muy flamenca y sin duda lo ha contagiado a todos sus alumnos, es una gran bailaora, y sobre todo gran persona que nos da mucho cariño a todos, por lo que nos encanta estar con ella.

-¿Cuántas horas le dedicas semanalmente?:
En mi academia no nos formamos profesionalmente, por lo que no le dedicamos tantas horas, en mi caso, dedico solo dos horas semanales, aunque muchas veces se amplían por motivos de actuaciones, o simplemente porque necesitamos más tiempo. Sinceramente no me importaría dedicarle muchas más horas pues me encanta hacerlo, así como estar con mis compañeras.

-¿Con qué experiencia te quedarías?
Experiencias tengo muchas, y todas son buenas, aunque sin duda, me quedo con una que he tenido recientemente, en la cual, bailé con caballos y compartí esta experiencia con personas muy queridas, fue increíble ver a tanta gente de público y ver como aplaudían al finalizar la actuación. También tengo que destacar que gracias a espectáculos como este, tienes la oportunidad de que grandes profesionales te vean y si le gustas te llamen para ir a actuar. Esto, creo que marcará un antes y un después en mi trayecto profesional, fue muy emocionante.
-¿Qué expectativas tienes en un futuro?
Personalmente, me encantaría seguir formándome, y seguir los pasos de grandes bailaoras, pero soy consciente de que es un mundo muy difícil y costoso. Si en un futuro tuviera la oportunidad, por supuesto que no la desaprovecharía.






lunes, 7 de octubre de 2013

TÉCNICAS Y CONSEJOS PARA EVITAR EL DOLOR DE ESPALDA



Artículo realizado por Marco A. Sánchez, B1º A.

Fuentes:


Causas del dolor lumbar
Se trata de una dolencia bastante común que cada vez se está haciendo más habitual. Sus causas pueden ser varias: en ocasiones se debe a la herencia genética o al padecimiento de alguna enfermedad (artritis, cáncer…), a la edad…. Pero también  podemos provocarla nosotros mismos, ya que las posibilidades aumentan con los siguientes factores:
-Malas posturas: Esto engloba a numerosos aspectos de la vida cotidiana: al permanecer sentado con la espalda hacia delante, al  levantar cargas pesadas doblando la espalda, al llevar mochilas colgadas de un lado… Incluso llevar tacones demasiado altos puede tener un efecto negativo sobre la espalda.
-Sedentarismo: Una pobre condición física debida a hábitos de vida sedentarios hace que los músculos en general estén poco entrenados, lo cual afecta a la columna vertebral.
-Obesidad: El exceso de peso obliga a la espalda a hacer un sobreesfuerzo, lo que influye directamente en el dolor de espalda.
-Tabaco: Deteriora el organismo en general, y puede hacer que los discos de la espalda reciban nutrientes con mayor dificultad, lo que los debilita. Los espasmos al toser también agravan el problema.


Formas de prevenirlo
Una forma sencilla de combatir el dolor de espalda es evitar todo lo anterior. Además, una buena alimentación que fortalezca los huesos puede ser muy útil. Estos son los nutrientes principales para prevenir y/o aliviar el dolor de espalda:
- Calcio: Presente en la leche y productos lácteos en general (yogur, queso…), vegetales como el brócoli, las coles; el salmón…
- Manganeso: Se puede encontrar en el arroz integral, la cebada, la avena, el brócoli, las almendras, el chocolate, frambuesas, arándanos…
- Vitamina D: Se halla en la leche, el salmón o el atún.
- Bromelina: Aparece principalmente en la piña.
Y, por supuesto, existen rutinas que ejercitan los músculos de la espalda y contribuyen enormemente en la prevención de esta dolencia.

Ejercicios acomsejados:
 
1. Tocar rodillas: Tumbados sobre la espalda, con los brazos extendidos hacia atrás y las piernas flexionadas. Ejercicio: Alzamos los brazos hasta tocar las rodillas, y volvemos a la posición inicial. Diez repeticiones.

2. Postura inicial: Tumbados sobre la espalda, con los brazos en cruz sobre el pecho, o tras la cabeza sin tirar de ella, y las piernas flexionadas. Ejercicio: Alzamos la cabeza y el tronco unos 30-60 cm. (Es parecido a los ejercicios abdominales, pero con menor intensidad). De 5-10 repeticiones, sin que aparezca el cansancio.

3. Posición inicial: Sentados, con los brazos en cruz y las piernas juntas, hacia delante. Ejercicio: Extender los brazos hasta tocar las puntas de los pies, o lo más cerca posible. 10 repeticiones.

4. Extensiones de tronco-lumbares: Tumbados boca abajo, con el cuerpo extendido y los brazos en cruz o adelante. Ejercicio: Alzar levemente la cabeza y el tronco, también puedes levantar al mismo tiempo los pies ligeramente, manteniendo la posición unos 5 segundos. Diez repeticiones.



 

¿POR QUÉ NO ADELGAZO HACIENDO DEPORTE?



Por: Celia Santos,  Bachillerato 1º A



¿POR QUÉ NO ADELGAZO HACIENDO DEPORTE?

   Seguro que muchos de vosotros en algún momento os habéis puesto a hacer algo de deporte y no habéis visto resultados. O al principio habéis notado mejoras pero un tiempo después os veis estancados. De hecho, no son pocos los que dicen que el deporte en sí no adelgaza.
   Obviamente esto no es así y el deporte sí nos puede hacer adelgazar, pero hay que saber cómo hacerlo.
·              Al cuerpo le gustan las novedades
   Si siempre hacemos lo mismo, nuestro cuerpo se adapta y gana resistencia pero no quema más. El primer día que hago spinning a lo mejor quemo 300 calorías (y me cansaré mucho). Pero al cabo de 2 meses, ya no me cansaré tanto. Habré quemado menos. He ganado resistencia pero a mí, ahora, me interesa quemar más para así poder adelgazar.
·                Me estanco y encima engordo
   Y vemos que no sólo me estanco sino que engordo. Si seguimos con el ejemplo del spinning, la teoría nos dice que a partir del minuto 20 aproximadamente mi cuerpo quema principalmente grasa. Y el cuerpo se queda con la copla. Como sabe que regularmente necesitaremos grasa para quemar (clases de spinning), lo que hace nuestro organismo es guardar más grasa. Teme quedarse sin grasa así que almacena todo lo que puede. Así, cuando comemos, intenta guardar lo máximo que puede en formato grasa, para cuando nosotros la necesitemos haciendo ejercicio.

 

·        6 mentiras sobre el deporte y el adelgazamiento


1. Menos de media hora es como no hacer nada de deporte
¡Falso! Estudios recientes indican que varios esfuerzos de 10 minutos repartidos durante el día pueden ser tan beneficiosos como una sola sesión.

2. Si hago deporte puedo comer todo lo que quiera
¡Falso! Es cierto que haciendo ejercicio puedes (necesitas) comer más que si no lo haces. Pero si con 20 minutos de bicicleta habrás quemado unas 200 Calorías y de premio te comes dos donuts, por valor de 500 Calorías, tienes un exceso de 300.

3. Cuando hago deporte tengo que tomar bebidas para deportistas
¡Falso! Cuando haces deporte tienes que mantenerte hidratado. ¡Bebe agua! Las bebidas energéticas son  azúcar, unas pocas sales y colorantes. A no ser que hagas algo parecido a correr una maratón, no necesitas nada de eso.

4. Si no me siento con fuerzas, es mejor no hacer deporte
¡Falso! En realidad funciona al revés. Cuando haces deporte, en pocos días sientes que tienes más energía. No obstante, también es importante hacer deporte en el momento del día en que te encuentres mejor. Hay quien funciona mejor por la mañana y quien prefiere la tarde.

5. Para perder grasa tengo que hacer cardio y nada más
¡Falso! El ejercicio cardiovascular quema grasa, no hay discusión. Pero no es suficiente. Sin embargo, los ejercicios de fuerza ayudan a aumentar la masa muscular, y más masa muscular significa menos grasa corporal. Además, los ejercicios de fuerza o intervalos queman grasa después de terminar, y durante horas.

6. Sin dolor no hay ganancia
¡Falso! Aunque depende de tu definición de dolor. Si te refieres a la “quemazón” muscular del esfuerzo o tener agujetas al día siguiente, entonces necesitas dolor. Pero si algo te duele de verdad, es que estás cerca de sufrir una lesión. Escucha a tu cuerpo.

·      Conclusión
Varía los ejercicios que hagas; controla lo que comes, come lo suficiente para estar sano sin pasarte de las calorías quemadas; sigue todos estos consejos anteriores, y por supuesto, NO TE OBSESIONES.






martes, 1 de octubre de 2013

¿Cómo conseguir un culo 10?


Artículo realizado por: Alicia Pérez, Sara Montesinos y Lydia Bonet 1º Bach A.
Fuentes: http://www.womenshealth.es/fitness/articulo/rutina-para-un-culo-perfecto


-Los glúteos son el grupo muscular más grande y delicado, pues es propenso a la flacidez y a la aparición de celulitis; seguramente el que más fuerza tiene de todo tu cuerpo y, por lo tanto, es un perfecto quemador de calorías… siempre y cuando los ejercites. Si los abandonas a su suerte durante mucho tiempo, pueden convertirse en algo así como un niño problemático: lleno de potencial pero vago y desmotivado.
-Conseguir un culo 10 no es tan difícil como parece, solo hace falta elegir los ejercicios adecuados, una alimentación sana y poner un poco de nuestra parte.
-Después de este rollo que te acabamos de contar, te vamos a dar unas pautas para tonificarlo y endurecerlo tanto en el gym como fuera de él. Eso sí, la clave está en:

• Alimentación saludable para un culo 10:

1. Frutas y verduras antioxidantes: Algunas frutas ayudan a desintoxicar y depurar el organismo. Entre los más recomendados están los cítricos, la zanahoria, la calabaza y las espinacas.

2. Cereales integrales: Absorben y eliminan las toxinas que se asientan en esta zona del cuerpo y generan celulitis.

3. Leche y huevos: Son ricos en proteínas esenciales para desarrollar masa muscular.

4. Pescados: Son una buena fuente de zinc, un mineral que favorece la renovación celular, interviene en el sistema inmune y mejora la tonicidad y elasticidad de la piel.

5. Té verde y cerveza sin alcohol: Acelera el metabolismo, ayuda a eliminar líquidos y aumenta la adrenalina, encargada de quemar las grasas. Se recomienda un vaso al día.

Ejercicios para tener un culo 10: Combina todos estos movimientos:  
 
1. Calentamiento: Haz 1 o 2 series de 10 repeticiones cada una:
Extensión a una pierna y una mano.
Rotación externa de cadera boca abajo.
Elevación de cadera a una pierna.
Desplazamiento lateral.

2. Rutina: Desafía a tus glúteos con superseries de alta intensidad.
Haz 10-12 repeticiones del movimiento 1-2-3A, seguidas inmediatamente de 10-12 repeticiones del movimiento 1-2B. Descansa 30-60 segundos y continúa hasta que hayas hecho 10-12 repeticiones de cada uno de ellos.

1A – Túmbate boca arriba, estira las piernas y álzalas para después bajarlas.
1B – Sentadilla.
2A – Correr estático con mancuernas.
2B – Túmbate boca abajo, coloca los brazos en paralelo a tu cadera y flexiona los brazos. Si sientes dolor en la zona lumbar, lo estás haciendo bien.
3A – Zancada inversa (colócate de pie con las piernas estiradas y después apoya una
rodilla en el suelo y repítelo con las dos piernas).

SI SIGUES ESTOS CONSEJOS, 
TODOS QUERREMOS VER TU CULO DIEZ!!